Hace unos años, cuando Rafa y yo viajamos a Berlín, en una de las excursiones que hicimos a Potsdam, paramos a desayunar en una pequeña cafetería al lado de la estación de tren. En esa parada nos pedimos unos panecillos en forma de lazo de color marrón oscuro con sal por encima, que no sabíamos…